El flamenco es un valioso tesoro que diferentes culturas y civilizaciones, desde los griegos y romanos a los cristianos, judíos y musulmanes, a través del diálogo y el mestizaje cultural, han alumbrando a lo largo de los siglos en el sur de la península ibérica. Para completar el cuadro, a finales del siglo XVIII, a esta impronta primigenia se sumó la arrebatadora personalidad del pueblo gitano. Desde entonces, para los grupos humanos que pueblan ese triángulo geográfico formado por las minas de la Unión en Murcia, las dehesas de Badajoz y las marismas de la Baja Andalucía, el flamenco es mucho más que unas músicas y unas danzas bellas y emocionantes. Para estos millones de personas, el flamenco es nada más y nada menos que la fuente de su memoria y el ritmo de sus vidas. Es decir, sus señas de identidad.

Territorio de desarrollo del flamenco

Actualmente, el flamenco es la identidad cultural y musical más reconocida y reconocible de la marca España.  Pocas culturas son tan fácilmente identificables a través de una sola palabra o de un solo gesto. En cualquier parte del mundo que alguien diga Olé, será reconocido como español y de forma más concreta, como andaluz.

Y esto es debido a que el flamenco, en todos sus dimensiones, disciplinas y formatos, es el producto más demandado fuera de España.

El Flamenco es Patrimonio Cultural Inmaterial Etnológico Andaluz y está inscrito en el Inventario General de Bienes Muebles de la Región de Murcia establecido por la Dirección General de Bellas Artes y Bienes Culturales.

En el año 2010 fue declarado Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la Unesco, aunque como bien dijo Enrique Morente, bien podrían haber declarado a la Humanidad como patrimonio del Flamenco.

Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la Unesco

En Flamenco for You te lo contamos…