Testimonios Sonoros del Arte Flamenco Almeriense a través de sus jóvenes Artistas

Almería Cabal 2019

Diputación Provincial de Almería
Autor. Antonio Nieto Viso

Nos enorgullece hablar de este extraordinario trabajo que nos presenta la Diputación Provincial de Almería en la que se nota la mano de nuestro querido amigo Marcos Escánez Carrillo, un erudito del Flamenco en general, y un experto conocedor de los cantes de Levante.

Productor, cantaores, cantaoras, guitarristas, percusionistas, coros, y cuantas personas han intervenido, han demostrado una gran capacidad para hacer de esta obra un fundamental trabajo para el Flamenco de una rica comarca cantaora.

Destacamos, la novedosa presentación en formato USB, que es el testimonio del avance de la señal digital, mucho más segura, y que ocupa menos espacio que el clásico Cd. sistema que está todavía en vigor.

El sonido es perfecto en toda su dimensión, por eso se disfruta muchísimo escuchándolo, porque nos envuelve ante tanta pulcritud, que parece que el artista está a nuestro lado.

La primera voz que nos sorprende, es la de Toñi Salmerón, acompañada por el guitarrista Juan de Dios Santiago, que le abre con su toque la puerta para dar rienda suelta a sus facultades con la malagueña del “Mellizo” como patrón seguro para continuar con el estilo de Concha “La Peñaranda”, que borda con el cante de Granada según Frasquito “Hierbabuena”.

Es ahora el turno del cantaor Antonio “El Genial” que tiene a su lado a José Bellido para que le acompañe con su toque de una selección de cantes de Alcalá, que remata con el estilo de “La Roesna”.

Este joven, posee la cualidad de apoyarse en los clásicos, pero buscando al mismo tiempo nuevos horizontes de proyección para el presente, sin olvidarse del pasado de grandes maestros que destacaron en este estilo.

La guitarra flamenca solista y de concierto, vive el mejor tiempo de su historia gracias a la técnica, la calidad, y la personalidad, que nos dejó Paco de Lucía; evidentemente, sin hacer de menos a nadie, ya que este proceso comenzó hace varias generaciones. Todo lo expuesto en el párrafo precedente, lo apreciamos escuchando a Antonio de Quero en una “Taranta del Poniente” un bello toque cargado de personalidad, en la que apreciamos las muchas horas que ha dedicado al estudio, con el mérito añadido de ser él mismo el autor de esta pieza dedicada a Almería.

La cantaora Ángela Cuenca, muy consciente de su responsabilidad en el estudio de grabación, llamó al guitarrista Luis López, y a Juan Andrés Heredia como percusionista, para ejecutar unos fandangos de Huelva con letra de su propia creación. Este estilo onubense, a mi juicio, suena a presente y a vanguardia. Ha sabido sacar un buen partido con el clásico estilo que creó Pepe “La Nora”.

“Soy del reino de Almería”. Esta famosa letra, muy conocida por lo aficionados, que la venimos escuchando a lo largo de la historia sonora del Flamenco, la ha rejuvenecido Aquilino García para darnos una lección por tarantos bajo los matices de Pedro “El Morato”, pero ajustándola a la realidad actual.

Alma, sentimiento, y afición, son los valores esenciales de Aquilino que lo cuadra musicalmente con el toque de Juan David Lázaro. Tomamos nota del cantaor y del guitarrista para seguirlos en su trayectoria artística.

Novedoso e interesante, nos resulta cuando escuchamos a David Delgado Rueda por soleá; pero no con la guitarra, sino con el laúd español. Suenan bellas notas con maestría, resultando más atractivo todavía con la colaboración de Malara en la percusión.

De lo más profundo de su corazón, saca Anamar un cante por seguiriyas con los ecos jerezanos de Manuel Molina y Manuel Torre, que nos sobrecoge cuando la remata por el estilo de Los Puertos. Para salirle la obra perfecta seguiriyera tiene en ese momento como acompañante la guitarra de Antonio de Quero.

Presente y futuro, asíi defino el cante de Judith Alférez, que acompañada por la guitarra de David Rodríguez, muestra la verdad de la soleá apolá con ancestros de Triana. Judith,. se ha inspirado en la escuela del gran maestro “Fosforito”, según podemos deducir en la letra y en el tono del tercer tecio en la que dice que la aprendió del maestro “Fosforito” que nació en Puente Genil.

Templanza, ganas, y amor al Cante, es lo percibimos en estos rancios sonidos que Judith Alférez ha sabido llevar a su arte, escuchando a los clásicos de este arte desde que existen grabaciones discográficas.

Ante tanta variedad estilística por parte de los intervinientes, destacamos la novedad del testimonio del Flamenco almeriense, ese es el caso de Dani “El Molinero” un cantaor al que acompaña la sonanta David Caro, y Juan Fe Pérez en la percusión, rinden un homenaje a “Camarón” con unos modernos tangos en los aires de Triana y Extremadura, que conectan con la realidad de una gran parte de la afición.

“Huellas en el agua” es un toque por bulerías creado y ejecutado por David Caro. Estamos ante otro claro ejemplo de la calidad de la guitarra flamenca solista. Un sonido envolvente que lo completa Javier Rabadán como percusionista, el que marca en parte, los compases perfectamente sincronizados. Creo que estamos ante nuevas maneras y magnificencia de este concertista.

De plomo y sangre fundida/ tiene campanas Fondón/ y el sacristán que las toca/ ha aprendido a darle el son/ por tarantas de Almería. Con esta original letra, Rocío Zamora nos canta esta taranta de Almería, un referente de la autenticidad de este estilo minero con sello de origen, al que le pone el toque la guitarra del “Niño de la Fragua”.

Rocío Zamora, con su extraordinaria voz ha modulado las curvas de las melodías, ha sabido adentrarse en las galerías oscuras donde nuestros antepasados mineros se ganaron la vida, y donde muchos encontraron la muerte.

Esta producción, con la mano sabia de Marcos Escánez llega a su fin con una zambra, uno de los últimos palos que se crearon en las primeras décadas del siglo XX, y que alcanzó mucha popularidad en la voz de su creador, Manolo Caracol.

La llave completa en el formato USB se cierra con la voz de José Villodres “El Chama” que cuenta con la inestimable colaboración de “El Niño de la Fragua” manejando la guitarra y el tiple colombiano, sin olvidarnos de la excelente participación de Malara en el cajón para ambientar las emociones de la zambra, con todo su embrujo.

Termino, felicitando a todos los que de una u otra manera nos han dejado para hoy, y para siempre este testimonio del Arte Flamenco de Almería.